Cuidar el agua no es sólo una decisión personal

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Por Ramón Aguirre Díaz (experto nacional en el tema)

Mucho se ha comentado sobre el éxito que tuvo la campaña de cuidado del agua Amanda, ciérrale, que fue tan popular en 1984, y se cuestiona por qué no se ha generado el mismo impacto con muchas otras que se han creado para el mismo fin: El agua es como de tu familia, No la riegues, cuida el agua, Cuido el agua, cuido mi vida, Cada gota cuenta, etcétera, pero la verdad es que el mensaje ya está enviado desde hace muchos años y no podemos negar el acuse de recibo.

 

Se han realizado muchos otros esfuerzos por parte de encargados en el tema del cuidado del agua, como fue el cambio de muebles inodoros convencionales por muebles de bajo consumo, la implantación de normas mexicanas para comercializar sólo ese tipo de aparatos y la promoción e incluso el regalo de accesorios de llaves y regaderas ahorradoras.

En muchas ciudades mexicanas se han implantado programas de Inspectores del Agua, con algún grado de éxito en las escuelas, donde se propone a los niños que ayuden a vigilar el cuidado de agua en casa, se les dan insignias, medallas y premios.

También se han realizado concursos infantiles sobre dibujos alusivos al tema del cuidado del agua, concursos para jóvenes en propuestas de videojuegos relativos al tema, invitación a grafiteros para decorar paredes de las instalaciones propias de los organismos y muchas recomendaciones que se mandan impresas en las propias boletas de cobro.

¿Cuáles recomendaciones podríamos destacar? La principal es el tiempo del baño diario, donde más agua se puede desperdiciar, junto con captar el agua en una cubeta mientas que ésta se calienta.

Otro importante es tener claro que para atender una necesidad, no necesitamos abrir la llave de agua a chorro completo, sino abrir lo mínimo necesario, el menor tiempo posible; sólo regar jardines dos veces a la semana, cuando baje el Sol, que es como se aprovecha más el agua; vigilar que no se tenga fugas en cisternas y llaves; reportar de inmediato fugas que observemos en la calle; reutilizar el agua de la lavadora para su uso en pisos, patio y lavado de vehículos; meter una botella al tanque del inodoro si no se tiene uno de bajo consumo; instalar accesorios ahorradores en llaves y regaderas; captar agua de lluvia y aprovecharla en diversos usos en casa.

En fin, muchas recomendaciones que en realidad ya sabemos.

Como hemos ya comentado, México no se encuentra preparado para enfrentar una sequía, no tiene infraestructura para ello.

La última información que tenemos por parte de la Conagua es que, con corte al 30 de abril, un 88% del país se encuentra con algún grado de sequía, donde, en los últimos quince días, pasamos de un 48% a un 54% del territorio con sequía entre severa, extrema y excepcional.

Los sectores más afectados son el agrícola y el ganadero, además de la consecuencia de los incendios forestales que se están presentando.

Apenas está por iniciar la temporada formal de lluvias en México, que principalmente es en el periodo del 15 de mayo al 15 de octubre y ojalá nos llueva lo suficiente como para compensar los bajos niveles actuales de los almacenamientos y presas.

Por lo pronto, la pregunta es sencilla: ¿Cuándo vamos a empezar a tomar en serio el tema del cuidado del agua? No se trata de una simple decisión personal, pues es, en verdad, el compromiso de cualquier ciudadano responsable.