El matrimonio no es un camino temporal: Ponce

0
552

Los jóvenes que llegan al matrimonio deben ir con la visión y madurez de permanecer unidos, y no tomarlo como un camino temporal, porque si tenemos familias fuertes, también habrá una sociedad fortalecida y, de esta manera, será posible enderezar el rumbo del país.
Lo anterior fue puesto de manifiesto por el magistrado presidente del Supremo Tribunal de Justicia Juan Manuel Ponce, al exponer a FUTURO sus consideraciones ante una de las principales vertientes de la descomposición social que se viven tanto en Aguascalientes como en el resto del país, y que se refiere al divorcio, en su modalidad de “exprés”, cuyo tema es motivo de amplios análisis de académicos y especialistas en la materia dado el interés que sobre el particular han puesto también líderes sociales y religiosos acera de su entorno.
Ponce Sánchez puso en claro que la disolución matrimonial debe tomarse “como última salida y no como la primer puerta”.
Desde su punto de vista, la nueva legislación de referencia, no es otra cosa que una “ley anticipada a una situación de futuro”, es decir, “llega en un momento complicado”, de manera tal que aún no se alcanza a asimilar.
Calificó der “alarmante” la estadística que en esa materia se tiene, pues en lo que va del 2017 van 3, 200 registradas, mientras que durante el 2016 se alcanzó la cifra de 4,995, es decir, hablamos de prácticamente 8, 200 matrimonios truncados de entonces a la fecha. En 2015, cuando se implementó la reforma sobre el divorcio incausado, también llamado “divorcio exprés”, la cifra alcanzó 2,699, y una parte del año fue con el procedimiento anterior y otros con el nuevo.
Durante el año pasado, todos los 4,995 fueron ya con el nuevo procedimiento. Aquí el número de solicitudes es igual al número de divorcios. Anteriormente, dependía de la sentencia del juez que podía ser positiva o negativa.
En 2014, 3,004; 2013, 2,729; 2012, 2873; 2011, 2,656; 2009,2377; 2008,2401 y 2007, 2397.
Por otra parte subrayó que en la mayoría de los casos se trata de matrimonios con edades que oscilan entre los 25 y 35 años, con uno o dos hijos y las consecuencias propias también para ellos, porque muchas de las veces y por distintas razones esos niños quedan a la deriva, cuando el padre se desatiende de las necesidades básicas de alimentación, vestido y salud, principalmente, al formar una nueva familia.
Pero las consecuencias no terminan allí, sino que trascienden más allá del ámbito particular y es cuando ocurren los “daños colaterales”, porque también los hijos adquieran conductas ajenas al relacionarse con pandillas cuyas actividades regularmente están fuera de la ley o bien representan un riesgo para ellos en la mayoría de los casos, y es cuando se cae en robos para comprar alguna droga o alcohol, y de ésta manera se convierten en tierra fértil “para actos delincuenciales”.
En otros casos los hijos quedan a merced de su “madrastra”, a veces con finales trágicos como el reciente hecho ocurrido en esta ciudad y que también estremeció a la opinión pública.
Ponce Sánchez agregó que eso no es todo, pues los divorcios no son privativos de los jóvenes donde ocurre el mayor número, sino también en personas adultas.
Reveló casos en los que se evidencian las mayores injusticias, cuando matrimonios de 60 o 70 años incluso, se separan, y regularmente la señora queda sin protección social, esto es, dejan de brindarle atención médica en el IMSS y es cuando las cosas se complican más.
Algunas veces con tal de seguir recibiendo este servicio, las mujeres evitan el divorcio sin importar que pudiera haber motivos para ello; siguen soportando a los maridos alcohólicos o drogadictos, infidelidades y malos tratos, sin recibir dinero para la mínima alimentación.
Explicó que si bien es cierto que el factor económico ha sido importante en los divorcios en general, tampoco se debe satanizar como tal, pues también habría que añadir la falta de empleo, pues son causas múltiples que derivan en conflictos al interior de la familia donde además del alcoholismo, la droga, influyen las conductas personales de la pareja, sin omitir la violencia en la pareja.
Las causales se siguen presentando, pero ya no se consideran para el efecto con esta nueva modalidad de divorcio exprés, donde basta que uno de los dos lo solicite.
Hay familias que vive con pocos recursos y permanecen unidos, mientras que en otros con los recursos necesarios fracasan y se divorcian.
El magistrado Presidente del Supremo Tribunal de Justicia Juan Manuel Ponce Sánchez formuló una atenta recomendación: comunicación interior para mantener la familia para toda la vida.
Habría destacado que para una sociedad fuerte, se necesita una familia fuerte; que los hijos deben estar ajenos a la responsabilidad legal y moral de los padres; por lo que el diálogo y el respeto seguirán siendo los pilares fundamentales para mantener el núcleo familiar que nos deberá hacer fuertes como Nación, aun y cuando hasta ahora no vayamos por el camino correcto; “nunca es tarde” para enmendar el camino porque la disolución matrimonial debe verse como última salida, y no como la primer puerta, enfatizó.
Además, los hijos no son un juguete, de que te los presto este fin de semana, o ahora no te los presto; son seres humanos que hay que proteger, concluyó.