ENTRE FRONTERAS / LA PRISIÓN MÁS GRANDE

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Por: Jessica Woolrich

 

En los últimos días se ha dicho más de una vez que China es la prisión más grande del mundo, esto debido a que los derechos de los ciudadanos cada vez son más inexistentes y el gobierno toma el control por completo del día a día de los ciudadanos, privándolos de alguna manera de su libertad, todo en nombre del protegerlos del virus y la enfermedad.

Siendo el país más poblado del mundo, sorprende que el número de muertos a causa del Covid sea poco más de 5,000 personas, y muchos han aplaudido este gran logro, sobre todo cuando se compara con las cifras de otros países como Francia por ejemplo, en donde el número de muertes fue de poco más de 150,000.

Por lo que si comparamos las cifras, la diferencia impresiona, pero impacta más  si tomamos en cuenta que la población de Francia con sus 67 millones de personas, solo representa el 4.8 por ciento de la población de China.

Esta comparación sin duda provoca que uno aplauda las medidas tomadas por el gobierno del gigante asiático, pero, los ciudadanos el día de hoy insisten que no hay nada que aplaudir, ya que esto se ha logrado en base al autoritarismo y a la represión.

Y es que en China existe la política “Cero COVID”, la que gracias a confinamientos masivos y al cierre total o parcial de ciudades, han logrado mantener controlado el virus, pero el hecho de que después de tres años esos confinamientos sigan llevándose a cabo de manera tan extrema, es lo que provocó que los ciudadanos decidieran manifestarse para exigirle al gobierno una mayor libertad.

Y hasta aquí todo podría parecer normal porque es algo que ya ha venido ocurriendo en China en los últimos meses, pero el hecho de que en los últimos días se hayan dado a conocer casos de personas que poseen teléfonos de marcas chinas a quienes se les ha desaparecido de sus celulares cualquier rastro de las protestas, borrándose videos que eran un testimonio de las manifestaciones.

Lo que ha levantado sospechas incluso entre algunos senadores estadounidenses, de que el gobierno encabezado por el presidente Xi Jinping está utilizando la tecnología para acallar las voces de aquellos que piden su renuncia, al tiempo que piden mayor libertad para el pueblo.

Lo que, de ser cierto, además de que sería casi como de una película de ciencia ficción, demostraría que el gobierno de aquella nación está dispuesto a todo con tal de mantener el control, sin importar que esto los haga entrar en una época de tiranía y represión que marcaría un precedente en la historia, al ser la primera que por medio de la tecnología y no tanto de la violencia, logra evitar la caída del gobierno.

Las acusaciones allí están, y mientras que logran probarse, el país sigue mostrando un descontento que parece no se puede calmar y que va más allá de los videos borrados, porque viene desde la necesidad de vivir una vida con derechos y en libertad.

 

Jessica Woolrich