“No queremos vivir en guerra”, clama Obispo en medio de la violencia en México

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Ante la creciente violencia, y un reciente enfrentamiento provocado por el crimen organizado en la región, Mons. Juan Manuel González Sandoval, Obispo de Tarahumara, en el estado mexicano de Chihuahua, aseguró que “no queremos vivir en guerra” y exigió a las autoridades “una política y una estrategia de seguridad que evite la muerte, la zozobra, el espanto y la angustia”.

En un comunicado difundido el 21 de octubre, Mons. Juan Manuel González Sandoval lamentó los enfrentamientos provocados en la localidad de Guachochi por grupos del crimen organizado, que luchan por el control de la tala clandestina en Chihuahua.

“Pareciera que estamos en ‘estado de guerra’, donde se habla y se manda un ‘toque de queda’, ‘suspensión de clases’, ‘cierre de negocios’, ‘no salir a la calle’… pues, ¿En qué país estamos?”, cuestionó.

“¿Dónde y cómo están creciendo nuestros niños y jóvenes? ¿Qué no tenemos un Estado de Derecho, donde como ciudadanos se nos dan nuestras garantías individuales?”, continuó.

De acuerdo a un comunicado de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), “el 20 de octubre del presente año, en el municipio de Guachochi, Chih., personal de la Guardia Nacional y del Ejército Mexicano, fueron agredidos con armas de fuego por presuntos integrantes de la delincuencia organizada”.

“Al repeler la agresión, un agresor perdió la vida en el lugar de los hechos y 12 individuos fueron detenidos, asegurándoles armamento, cargadores, cartuchos y equipo táctico”, señaló la SEDENA.

El Obispo de Tarahumara agradeció a las autoridades “la respuesta pronta y oportuna que tuvieron en este trágico suceso, pero sabemos que eso no basta”.

“Como Iglesia, como creyentes, como chihuahuenses y como mexicanos: ¡Queremos y exigimos! Una política y una estrategia de seguridad que evite la muerte, la zozobra, el espanto y la angustia de tanta gente de nuestra Sierra Tarahumara y en general de todo el país”, expresó el Prelado.

“¡Buscamos y queremos la paz!”, insistió el Obispo, señalando que “queremos que nuestros tres niveles de gobierno, nos escuchen y respondan”.

“¿En qué momento se les fue su poder y autoridad para hacer cumplir la ley?”, cuestionó.

El Obispo mexicano se dirigió además a los criminales: “como hijos, hermanos, connacionales, paisanos; les pedimos que reflexionen, que busquen otros caminos legítimos para tener una vida digna, se pongan en un estado de conversión para que se reconozcan hijos amados de Dios, y eso los lleve a deponer las armas”.

“La Iglesia y en general la ciudadanía, ¡No somos sus enemigos, ni adversarios!, somos gente de buena voluntad que queremos y exigimos vivir en paz”, dijo.

A las autoridades, el Prelado le aseguró que la Iglesia les ofrece “nuestra oración, para que encuentren caminos que nos lleven a todos a la cordura y racionalidad de vivir en un país donde a todas y todos se nos respeten nuestras garantías individuales y nuestra dignidad humana”.

El 20 de junio, en la localidad de Cerocahui, también en la Sierra Tarahumara, fueron asesinados dentro de una iglesia católica los sacerdotes jesuitas Javier Campos Morales y Joaquín César Mora Salazar. Si bien las autoridades han identificado al presunto asesino, vinculado con el crimen organizado, no han logrado su arresto.

El gobierno de Andrés Manuel López Obrador se podría convertir en el más violento en la historia moderna de México, con más de 126 mil homicidios dolosos registrados hasta la fecha.

De acuerdo a cifras oficiales, desde el 1 de enero hasta el 21 de octubre de 2022 se han registrado 21.711 homicidios dolosos en México.