El Papa: una fe sin gratuidad es un partido bien jugado pero sin goles

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Ary Waldir Ramos Díaz 

El Pontífice después de la apertura del Sínodo, en el Ángelus, invitó a revisar la propia fe para que una relación comercial con Dios, un do ut des. La fe, en cambio, no es un rito frío y mecánico, un “debo-hago- obtengo”. Es una cuestión de libertad y amor.

«La fe no puede limitarse a los “no”, porque la vida cristiana es un sí, un sí de amor.”, dijo el Papa Francisco tras el rezo dominical del Angelus ante los fieles reunidos en la plaza San Pedro y luego de la inauguración del Sinodo sobre la Sinodalidad en la Basílica de San Pedro.

El Pontífice ilustró hoy que una fe sin don y sin gratuidad es incompleta. Lo hizo minutos después de haber saludado a la hermana Gloria Cecilia Narvaez, 59 años, misionera colombiana, que apenas ayer fue liberada en Mali tras un secuestro de 4 años y ocho meses. El encuentro entre el Papa y la hermana Gloria tuvo lugar luego de la misa de apertura del Sínodo en la Basílica de San Pedro.

Examinar la propia fe, partido sin goles

El Papa pidió a los fieles de examinar la propia fe para verificar sino se trata de una fe comercial, sin don: “Podríamos compararla con un alimento rico y nutritivo que carece de sabor, o con un partido bien jugado pero sin goles”.

“Una fe sin don, sin gratuidad, sin obras de caridad al final nos entristece: como aquel hombre que, aunque mirado con amor por el mismo Jesús, volvió a casa «entristecido» y «apenado» (v. 22).

Hoy podemos preguntarnos: “¿Cuál es la situación de mi fe? ¿La vivo como algo mecánico, como una relación de deber o de interés con Dios?

¿Me recuerdo de alimentarla dejando que Jesús me mire y me ame? Y, atraído por Él, ¿ correspondo con la gratuidad?

Que la Virgen María, que dijo un sí total a Dios, un sí sin peros, nos haga gustar la belleza de hacer de la vida un don”.

El Pontífice comentó hoy la liturgia dominical que propone el encuentro entre Jesús y un hombre que «tenía muchos bienes» (Mc 10, 22) y que ha pasado a la historia como “el joven rico” (cf. Mt 19, 20-22).

Test de gratuidad de la propia fe

De esta manera, el Papa propone un test para comprender cómo vivimos nuestra propia fe. 

“Este tal comienza con una pregunta: «¿Qué he de hacer para tener en herencia vida eterna?» (v. 17). Fijémonos en los verbos que usa: he de hacer – para tener. Esta es su religiosidad: un deber, un hacer para tener; “hago algo para conseguir lo que necesito”.

Pero esta es una relación comercial con Dios, un do ut des. La fe, en cambio, no es un rito frío y mecánico, un “debo-hago- obtengo”Es una cuestión de libertad y amor. 

Y aquí tenemos la primera pregunta del test: ¿qué es la fe para mí? Si es principalmente un deber o una moneda de cambio, estamos muy mal encaminados, porque la salvación es un don y no un deber, es gratis y no se puede comprar.

Lo primero que hay que hacer es deshacerse de una fe comercial y mecánica, que insinúa la falsa imagen de un Dios contable y controlador, no un padre.

El Papa denunció una relación con Dios “comercial”, hago esto para que el Señor me regale esto o aquello.

¿Está tu fe cansada? 

Y prosiguió: ¿Está tu fe ,y la mía, cansada y quieres revitalizarla? Busca la mirada de Dios: ponte en adoración, déjate perdonar en la Confesión, párate ante el Crucifijo. ¡En definitiva, déjate amar por Él, que es Padre!

Después de la pregunta y la mirada hay —tercer y último pasaje— una invitación de Jesús, que le dice: «Solo una cosa te falta». ¿Qué le falta a ese hombre rico? El don, la gratuidad: «Vete, vende lo que tienes y dáselo a los pobres» (v. 21). Esto es lo que quizás también nos falta a nosotros.

El Papa señaló que a menudo hacemos lo mínimo indispensable, mientras que Jesús nos invita a hacer lo máximo posible, sostuvo.

“¡Cuántas veces nos conformamos con los deberes —los preceptos y alguna oración—, mientras Dios, que nos da la vida, nos pide impulsos de vida!

En el Evangelio de hoy se ve claramente este paso del deber al don; Jesús comienza recordando los mandamientos: «No mates, no cometas adulterio, no robes …» (v. 19), y llega a la propuesta positiva: “¡Ve, vende, da, sígueme! (cf. v. 21)”.

Dos nuevos beatos para la iglesia 

Después del rezo mariano del Ángelus, el Papa anunció con alegría que ayer proclamó 2 nuevos beatos: María Lorenza Requenses in Longo, fundadora de los moribundos de Nápoles y de la orden de las Clarisas Capuchinas.

Además, mencionó la beatificación en  Tropea, Calabria de don Francesco Mottola, sacerdote diócesano, fundador del Instituto Secular de las Oblatas del Sagrado Corazón. “Un sacerdote ejemplar en la caridad y la contemplación”.

El Papa reza por los jóvenes víctimas de suicidio 

El Papa recordó a los jóvenes víctimas de suicidio en el marco de la celebración del Día Mundial de la Salud Mental cada, 10 de octubre, la cual es una iniciativa que se celebra en más de 100 países.

El Pontífice pidió oraciones por los enfermos mentales, por los jóvenes víctimas de suicidio y por sus familias para que no sean dejados solos, ni discriminados, sino acogidos y apoyados.

Por último, saludó a todos los fieles romanos y peregrinos, de varios países.  «Por favor, recen por mí, que tenga un buen almuerzo, nos vemos pronto».

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