Basta de someter al país a una errónea estrategia de dadivas oficiales: Enrique de la Madrid

0
244

Por Edmundo Cázarez C.

-Primera de dos partes-

 

Enrique de la Madrid Cordero es un mexicano que siempre ha querido estar activo y participar desde cualquier trinchera. Empeñado en escuchar y aprender más, pero sobre todo, acercarse y dialogar con la gente para entender sus preocupaciones. Una persona con enorme vocación de servicio. Ocupado y preocupado por todo lo que está ocurriendo en el país, pero convencido de que México puede ser una nación totalmente desarrollado en esta generación, no obstante los enormes y muy lamentables retrocesos que desde hace un par de años se han estado registrando a lo largo y ancho del territorio nacional.

Licenciado en Derecho por la Universidad Nacional Autónoma de México, así como una Maestría en Administración Pública por la Universidad de Harvard. A sus 58 años de edad, sorprende por su ímpetu y dinamismo, lo que le ha permitido desempeñarse como servidor público y en el ámbito empresarial, combinando su incesante  actividad como académico en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM). Diputado Federal, político y colaborador en diversos medios de comunicación.

El tercero de los cinco hijos que procrearon el licenciado Miguel de la Madrid Hurtado –Presidente de México -1982/1988-, y la señora Paloma Cordero, es un mexicano que ama profundamente sus raíces y un férreo promotor de su historia, cultura, tradiciones, bellezas naturales y arquitectónicas. Durante su delicada y apasionante responsabilidad como Secretario de Turismo Federal, logró colocar y potencializar a su querido México en el sexto lugar en destinos de atracción turística a nivel mundial, generando una enorme derrama de divisas a la economía nacional.

Sencillo y amable en su trato. Educado y dueño de una extraordinaria memoria, en entrevista exclusiva para FUTURO, sin falsas posturas y absoluta transparencia en sus palabras, manifiesta que empezó a conocer y amar al país que lo vio nacer a partir que acompaño a su papá durante la campaña presidencial que lo llevó a Los Pinos como Jefe del Ejecutivo Federal. Asimismo, expresa que ya basta de someter a México en una errónea estrategia de dádivas oficiales. Reconoce que nos hemos vuelto un tanto insensibles o hasta indolentes hacia aquellos que se fueron quedando atrás, porque algunos han avanzado muy rápido y otros no lo han hecho al mismo ritmo, creando grandes diferencias y desigualdades, lo que ha dado lugar al surgimiento de una brecha social mucho más grande.

Entrevistado en el interior de su casa, ubicada al sur de la Ciudad de México y dentro del marco de una moderna y confortable sala. Con un amplio conocimiento de la política nacional y el complicado momento que vive la nación, manifiesta que mientras el Partido Político Institucional, al que ha estado afiliado durante años, siga formando parte de una alianza opositora, le dará mucha competitividad y fortaleza para hacer frente a la embestida de la actual administración.       

-¿Cómo le va en la vida?

-A Dios gracias, me va muy bien. Agradecido con la vida misma, pero sobre todo, porque mis hijos, mi esposa y este su servidor, gozamos de buena salud y eso, lo valoramos cada día más.

-Usted es heredero de una familia respetable…

-Tuve unos extraordinarios padres que me dieron afecto, cariño, respeto y una excelente preparación y unos magníficos hermanos. Además, he tenido la honrosa oportunidad de trabajar en diferentes actividades que me han permitido lograr una  realización personal, con lo cual, he podido contribuir al desarrollo de mi país. Siempre con el compromiso de seguir trabajando bien para que a otros también les vaya bien…

-…Como veo que va a pasos agigantados, le pregunto: ¿Estoy frente al próximo Presidente de la República para el periodo 2024/2030?

-Sorprendido por la pregunta, suspira profundamente, se acomoda en el confortable sillón, estira los brazos y me dice: “Vamos ¿Así de bote pronto? A ver Edmundo, yo creo que estás frente a una persona con enorme vocación de servicio y sumamente preocupada por todo lo que está ocurriendo en el país”.

-México siempre se ha distinguido por salir delante de enormes y difíciles situaciones…

-Eso es totalmente cierto. México tiene un enorme potencial y la frase que utilizo es que “México puede ser un país totalmente desarrollado en esta generación”…

-¿Hay que pensar siempre de manera positiva?

-Exacto, pero también, me siento muy preocupado por los enormes y lamentables retrocesos que veo día con día…

-”Me quiebro pero no me doblo”, ¿Tal y como lo expresara Don Melchor Ocampo?

-Me siento como un mexicano deseoso de poder participar. Estar totalmente activo y lo demás, ya lo veremos en su momento, así como cuáles serán las condiciones.

-¿El México del sí se puede…?

-Enrique de la Madrid es un mexicano que siempre estará activo y participando. Alguien que quiere escuchar y aprender más.

-Usted ha tenido la honrosa oportunidad de conocer y recorrer este gran país a lo largo y ancho del territorio desde muy privilegiadas y honrosas situaciones…

-Empecé a conocer México a partir de los trabajos en donde he estado, tanto en el sector empresarial, en las exportaciones, en el rural y también el turístico.

-Vamos, ha desempeñado honrosas tareas pero no le ha tocado estar en contacto con “Juan Pueblo”.

-Efectivamente, eso es lo que quiero, acercarme, dialogar con la gente y entender sus preocupaciones.

-¿Cómo vivía Enrique de la Madrid como habitante de Los Pinos?

-Esa interesante pregunta tiene muchas respuestas porque por un lado, siendo hijo del entonces Presidente Miguel de la Madrid de 1982 a 1998, habitábamos el segundo piso de la Residencia Oficial Los Pinos.

-¿Una familia como todas las demás?

-Éramos una familia de lo más normal, la única diferencia que existía, es que era la familia del Presidente de la República en funciones.

-¿A lo mero macho, en Los Pinos se vivía rodeados de lujos y comodidades?

-No, no y no. Tan es así, que nos llevamos prácticamente todos nuestros muebles que teníamos en la casa de Francisco Sosa.

-¿Tal y como sucede como cuando se renta una casa o departamento?

-Efectivamente, con el cambio de una administración federal, la familia del presidente electo se cambiaba a Los Pinos y acostumbraba que la familia que llegara ponía sus propios muebles.

-¿No sucedió lo mismo como con López Portillo, Vicente Fox o Peña Nieto que ordenaron enormes y costosísimas remodelaciones?

-No. Mi papá nos pidió que lleváramos todos los mueble que teníamos en la casa de Coyoacán para sentirnos más en familia…

-¿Qué tenía de especial para ustedes la Residencia de Los Pinos?

-Es una casa que a pesar de lo grande, resultaba muy acogedora. Vivíamos realmente como en familia.

-¿A qué edad llegó como inquilino de Los Pinos?

-Estaba por entrar a la UNAM. Viví en los Pinos como un estudiante más. Me iba muy temprano a mis clases de las siete a la una de la tarde.

-¿Qué cambió en usted saber que vivía en Los Pinos con todo lo que ello representaba?

-Te repito, vivir en Los Pinos era resultado por ser hijo del entonces presidente de la República, sin embargo, seguía con mi vida normal y como la de cualquier otro joven…

-Un hijo del Presidente de la República es custodiado las 24 horas…

-Es parte de los protocolos y medidas de seguridad que se le brindan al Presidente de la República y a su familia, pero ello, no alteraba de ninguna manera mis actividades. Al salir de mis clases de la UNAM, regresaba a Los Pinos y me ponía hacer ejercicio.

-¿Las cosas eran tan comunes como cuando Vivian en Coyoacán?

-En punto de las 3 de la tarde, comíamos en familia. Cuando las actividades de mi papá se lo permitían, nos acompañaba en la mesa.

-¿Ser hijo del entonces presidente lo transformó radicalmente?

-No, para nada. No obstante que era una época muy difícil. México venía de estar dentro de una crisis económica muy profunda.

-Qué difícil y complicado deber ser desempeñarse como Presidente de la República.

-Esto es algo muy importante y vale la pena que la gente conozca: México cae en una severa crisis económica porque le habíamos apostado, sobre todo, al petróleo. El 70 por ciento de las exportaciones del país lo constituían puro petróleo. Cuando caen los precios del petróleo y suben las tasas de interés en el mundo, se colapsan las finanzas públicas y privadas.

-¿Se acababa el sueño “dorado” que nos habían prometido?

-No había de otra, una dolorosísima crisis económica. Es cuando mi papá llega al poder implementando un régimen de austeridad.

-¿Enrique de la Madrid cómo vivió esa etapa de joven?

-Con absoluta conciencia que México estaba atravesando por una etapa muy difícil.

-¿Quedaban estrictamente prohibidas fiestas y una vida de lujos?

-Así fue, pero por otra parte, tenía un espíritu de responsabilidad ya que formaba parte de la familia presidencial y tenía que ajustarme a un comportamiento recto y discreto.

-¿Cómo hijo del entonces presidente, sus reuniones y conversaciones con sus papás desaparecían irremediablemente?

-En contra de lo que uno pudiera pensar, fue la época en donde podía platicar mucho más con mis papás.

-¿Había una hora establecida para tal fin…?

-Qué bueno que me pregunta eso y lo agradezco. Mi papá era un hombre muy metódico y ordenado. No sé cómo le hacía pero todas las noches se reunía con todos sus hijos y con mi mamá…

-¿Compartía secretos de estado o les hacía revelaciones de su delicada responsabilidad?

-No. Mi padre fue sumamente respetuoso. Se reunía con nosotros para platicar. Entre que veíamos de reojo la tele, alguna telecomedia que le gustaba a mi mamá, pero eso sí, muy atento al noticiero 24 Horas de Jacobo Zabludovsky…

-¿De qué platicaban?

-Nos preguntaba ¿Cómo nos sentíamos?, ¿Cómo íbamos cada quien en sus actividades escolares? Fueron seis años tremendamente ricos de una relación familiar y personal.

-Antes de que su papá fuera presidente de México ¿Cómo se divertía el niño Quique?

-Al imprimirle un inesperado giro al curso de la entrevista, se endereza rápidamente del sillón en el que se encuentra sentado, me observa detenidamente y me dice. “A ver… Cuando nací, mis padres vivían en…” En ese preciso momento, su asistente personal un tanto apenada, le pasa una tarjetita con un mensaje urgente de parte de su esposa. Me pide un minuto para leer el mensaje y le instruye: “Por favor, dile que estoy en una entrevista”

-Licenciado, por favor, con toda la confianza, hacemos una pausa sin ningún problema…

-Se lo agradezco mucho, como te decía, vivíamos en la calle de Carracci, a un costado del almacén Liverpool de Insurgentes Sur, muy cerca de Parque Hundido en donde viví los primeros siete años de mi vida. Recuerdo que era fantástico salir a caminar por el parque.

-¿Qué lugar le tocó ocupar en la familia?

-El tercero. En ese entonces eran dos hermanos mayores: Margarita y Miguel. Todavía no nacían Federico ni Gerardo. Volviendo con mi estancia en Carracci, recuerdo que me gustaba mucho alcanzar grandes alturas en los columpios, así como algo de futbol.

-¿Cuándo se mudan a la legendaria casa de Francisco Sosa?

-En los años 70´s…

-Durante la primaria y secundaria ¿Un alumno del montón, aplicado o “medio burrito”?

-Creo que más o menos aplicado, pero me fui volviendo más aplicado y hasta medio “matadito”, durante la secundaria.

-¿Un auténtico “nerd”?

-No lo sé, pero era muy dedicado en tercero de secundaria…

-¿Y la prepa?

-Durante la prepa me invadió el síndrome del hambre por el estudio en una escuela muy exigente: la Moderna/Americana, hasta me convertí en un muy buen estudiante.

-¿Qué sentía ser hijo de un Secretario de Estado?

-Me tocó serlo casi al final cuando estaba en 5º y 6º de prepa. Mi papa siempre se dedicó al servicio público y desde chavo… -De nueva cuenta, su asistente le informa que es urgente le responda una llamada a su esposa… Optamos por suspender brevemente la entrevista para que atienda la llamada. Lo que nos permite comprobar, una vez más, su enorme calidad humana, su educación, sencillez y caballerosidad…

-Al regresar, me indica que podemos continuar la entrevista por espacio de 20 minutos más, pues debe acudir con su señora esposa debido a un incidente vehicular sin mayores consecuencias…

-¿Debo entender que no podía sacar malas calificaciones con un papá tan importante…?                         -Tanto mi papá como mi mamá, siempre estuvieron muy al pendiente de nosotros, sobre todo mi mamá. Como tú comprenderás, mi papá estaba muy ocupado con su chamba y vaya que  trabajaba muchísimo. Definitivamente, la responsabilidad de los hijos, cinco hermanos, recaía en mi mamá.

-¿En algún momento se complicaron las cosas debido a la campaña presidencial?

-Durante una temporada muy corta, eran clases particulares que nos servían como asesoramientos en las cosas que se nos atoraban.

-¿Doña Paloma Cordero, una mujer entregada a sus hijos….?

-…Era una mamá muy presente. Pero déjame contarte algo. No recuerdo en que año fue, pero mi papá, por las noches, revisaba un cuadernito en el que le hacíamos un informe de las actividades realizadas tanto en el hogar como en lo personal, y él, supiera como estábamos. Indiscutiblemente era muy metódico.

-¿Qué recuerdos conserva de su etapa de estudiante?

-Que en la secundaria se me dificultaba muchísimo las materias Física y Química. Pero también, tuve la suerte de contar con grandes maestros, como lo fue mi maestra de biología, quien era la esposa del doctor José Sarukhàn, ex rector de la UNAM y otros muchos màs de primer niveles.

-¿Ya existía la aspiración de llegar a convertirse en abogado?

-Estaba completamente inmerso en la duda, seguramente influenciado por mi papá. Estaba con la incertidumbre de estudiar Derecho o Economía y al final del día, acabé optando por Derecho en la Facultad de Derecho de la UNAM, pero de manera simultánea, comencé a tomar algunos cursos de Economía en el ITAM, ya estando un poco avanzado en mi carrera de Derecho.

-¿No se le dificultaba llevar dos carreras simultáneas?

-Lamentablemente y como concluí mucho antes la carrera de Derecho, ya no seguí con la carrera de Economía, pero me hice el propósito que durante la Maestría en Administración Pública,  retomaría mis conocimientos de Economía y Finanzas y así fue…

-¿No se le hace raro que en el plano profesional se desarrolle màs en el aspecto de la economía que en el jurídico?

-Absolutamente y tienes toda la razón. La verdad de las cosas, es que me siento muy contento de haber logrado esa combinación. Por parte del Derecho, te permite entender las reglas de una sociedad, estudiar, analizar al estado y al gobierno. Tener muy claros los términos de justicia, equidad, seguridad y de certeza. Mientras que en la Economía, es determinante para que un país avance y esa combinación me ha sido muy útil.

-¿Ya que me habla de esa disciplina, a lo mero macho, cuántas veces se fue de pinta?

-Vaya que manera la tuya para romper la solemnidad y meterte de lleno al subconsciente de tus entrevistados. Créeme que esta es la primera entrevista que me hacen de este tipo, muy humana y hasta me brinda la oportunidad de relajarme y hablarte con mayor confianza. Me preguntabas que si me iba de pinta…Por supuesto que te vas de pinta!!!

-¿A donde se iba y sin importar que traía escolta del Estado Mayor Presidencial?

-Nosotros no tuvimos la protección y la seguridad que brindaba el Estado Mayor Presidencial, sino hasta el momento en que mi papá se convirtió en pre candidato a la Presidencia. Uff, Edmundo, muchas gracias por brindarme este pequeño respiro de flexibilidad y confort. Por supuesto que me iba de pinta en compañía de mis amigos cercanos a mi casa ubicada en Francisco Sosa. Nos íbamos a desayunar a unos comedores cercanos en la colonia del Valle, pero no fui muy desbalagado que digamos…

-¿Golpes de pecho?

-No, por supuesto que no, mucho menos fui un santo, fui un muchacho muy normal… -Intempestivamente, su hijo Luis Javier, ingresa a la sala donde realizamos la entrevista, se acerca a él, le da un beso en la mejilla a manera de despedida para irse a la Universidad- “Perdón Edmundo., como te decía, hasta que mi papá lo nominan como pre candidato a la presidencia es cuando nos cambia por completo la vida.

-¿Cómo un cuento de hadas?

-No, diría que fue una vida bastante normal.

-¿Cómo veía el México de ese entonces?

-Mmm, estamos hablando de 1980 y 1981. Para mí y si hacemos un poco de memoria, era un país que estaba creciendo mucho, en donde existían infinidad de posibilidades de inversión para el sector petrolero y en donde se percibía una fuerza…

-¿En dónde radicaba el problema que tanto se ha discutido…?

-El problema era que, mucho de eso, estaba construido alrededor de un producto que era muy importante, pero era un producto y al final del día, México incurrió en mucho endeudamiento para poder invertir en esa industria…

-¿Eso constituía algún delito?

-No, lo cual no estaba mal y contra la concepción de muchas personas. La mayor parte del dinero fue a dar a esa industria.

-Entonces ¿Cuál era la parte medular del problema?

-El problema fue que caen dramáticamente los precios del petróleo y las finanzas públicas se quedan sin dinero y el país se ve imposibilitado en poder pagar.

-¿Una auténtica catástrofe económica en plena campaña presidencial?

-Exacto!!! En plena campaña presidencial, mi papá traía una desastrosa crisis económica y un control de cambios con la expropiación de la banca.

-¿Toma posesión como Presidente en medio de nubarrones y un futuro incierto?

-Era un México no solo en crisis económica sino también una terrible crisis política y una enorme tensión social, con un muy lamentable desprestigio hacia el gobierno y en medio de ese ambiente, como bien lo dijiste, es como mi papá asume la Presidencia de la República.

-¿Cómo le cambia la vida al joven Enrique de la Madrid, saber que su papá sería el próximo Presidente de la República?

-Te cambia dramáticamente porque en ese entonces, ser candidato, prácticamente era ser el próximo Primer Mandatario y debido a que había un sistema político muy fuerte…

-¿Con el clásico “dedazo”?

-Sí, el famoso “dedazo”. El presidente en turno era quien escogía a su sucesor. Ser candidato del PRI era sinónimo de ser presidente. Pero lo que era muy interesante de ese entonces, es que había todo un proceso de una campaña política muy larga, que aunque uno sabía que al final del día iba a ganar. En realidad, también era un proceso de inducción al país con mucha intensidad, que la gente conociera al candidato y viceversa…

-¿Campañas que parecían una eternidad…?

-Efectivamente, tenían una duración de nueve largos meses.

-¿Qué le motivó incorporarse a la campaña de su papá, si era tan joven?

-Estaba a punto de ingresar a la UNAM y se me ocurrió aplazarlo un semestre, mientras que mi hermano Miguel estudiaba Administración de Empresas en la Universidad Iberoamericana y también decide salirse un semestre para acompañar a mi papa prácticamente toda la campaña.

-¿Que enseñanzas les aportó?

-Muchísimo, es un verdadero termómetro del acontecer nacional. Empaparse de las necesidades de la gente de manera directa y la inmensa oportunidad de conocer todo México.

-¿No se podían quejar, tenían toda la infraestructura del Estado Mayor Presidencial…?  

-Pues Fijate que no, en ese tiempo, eran viajes cansadísimos en autobús, aunque los viajes en avión eran contados. Pero también, viajamos a bordo de los viejos trenes. Presenciando innumerables reuniones de trabajo con los sectores campesinos, obreros, así como con algunos intelectuales y personalidades encargados de la cultura.

-¿Un verdadero “baño de  pueblo”?

-Yo le llamaría una inmersión al interior del país. De verdad, que suerte tuvimos mi hermano y yo, vivir esa enorme experiencia.

-¿Qué pasa por su mente el 1º de diciembre de 1982, en el justo momento en que su papá hace el juramento de toma de Posesión como Presidente de la República?

-Fueron muchas emociones…

-¿Tambièn pensaba llegar a ser presidente?

-Màs bien, me dije por dentro que ahí se esfumaban mis ilusiones para tal fin. ¿Cuántas veces has visto que el hijo de un presidente llegue a serlo? Era un enorme orgullo observar a mi papá con la Banda Presidencial en su pecho…

-A Enrique de la Madrid se le està mencionando insistentemente como posible sucesor del presidente del CEN del PRI, ¿De aceptar, sería un acto suicida?

-Vaya pregunta!!! A ver, vamos por partes. Primero, el presidente actual del CEN del PRI, cuando fue nominado, porque hay que decirlo muy claro y con todas las letras, él, compitió para serlo y ganó por un periodo largo, creo que le falta poco màs de dos años màs…

-¿…El PRI no està dentro de sus planes…?

-Permítame tantito. Por lo menos y en mi mentalidad, lo importante es que el PRI siga formando parte de la alianza opositora de la cual fue una pieza importante para competir en las pasadas elecciones. Eso me parece fundamental. Eso fue lo que le dio al PRI competitividad.

-¿Si fuera solo, insisto, sería suicida?

-Pensar que ahorita, por el simple hecho de contar con algunos diputados, pudieran actuar de manera independiente  y no formar parte de la alianza, sería un muy grave error.

-¿La unión hace la fuerza?

-La gente votó por el paquete opositor y pongo un ejemplo. Si la mitad de México està viendo en el actual gobierno actual y en su partido una opción, pero la otra mitad no lo vemos como alternativa…

-¿Pero qué sucede cuando està dividida o fraccionada esa otra mitad?

-Pues vale màs que poquito. Pero cuando esa mitad se articula y es capaz de generar una alianza, incluso, postular candidatos comunes hacia un futuro y formar una narrativa, el PRI creo que tiene que comprometerse a fortalecer en alianza y continuar en ella.

-¿No obstante el desencanto existente en gran parte del país?

-Todos los miembros de la alianza tienen que fortalecerse como partidos y en la medida que lo logren, lo harán con la misma alianza. Sigo pensando que hay una mitad de mexicanos que ven una alternativa en el gobierno actual, pero la otra mitad, debe forzosamente, construir una narrativa, por lo menos, para dos Méxicos.

-¿Cuántos Méxicos hay?

-El México del centro al norte del país con estados como Aguascalientes y Querétaro, que tan solo han crecido un 5% anual durante los últimos 25 años. Bueno, pues ese México en donde el 70 por ciento de la población es de clase media, mientras que el otro 30 por ciento vive en pobreza. Ese es el México que ha aprovechado mejor la globalización, el comercio internacional y hasta la inversión extranjera y nacional.

-¿Y el otro México?

-Pero del centro del país para abajo y me estoy yendo a casos extremos como Chiapas y Oaxaca, que en esos mismos 25 años han crecido cinco veces menos. Para ese México, tiene que haber otra narrativa y desde mi punto de vista no solo es solamente una narrativa asistencialista.

-¿Seria condenar a esa parte de mexicanos para que vivan de la dádiva oficial?

-Por supuesto que no. Pero sí, debe ser un México donde reconoce las desigualdades y tiene que encontrar estrategias para tratar de alcanzar al México que avanza màs rápido. Ya basta de someter al país a una errónea estrategia de dádivas oficiales.

-¿Cómo incentivar al México decepcionado y abandonado?

-Es la narrativa en la que tenemos y debemos enfocarnos. Que le diga que esta alianza opositora tiene un discurso atractivo para ese México moderno y global, pero que también, le diga algo a ese México rezagado para que le genere esperanza. Ese es el reto.

-¿Qué fue lo que nos sucedió, con Fox, el experimento de alternancia nos salió muy caro y además doloroso?

-Vamos a ver. Creo que nos pasaron varias cosas. La primera, el modelo económico que tenemos o teníamos, hasta hace un par de años, es un modelo que cambió…

-¿Un cambio a lo desconocido?

-Cambió cuando el país quebró y coincide con la entrada de mi papá a la presidencia y se dan cuenta que hay que abrir la economía. Abrir México al mundo porque nos habíamos atrasado cuando ya la habían efectuado países asiáticos y les había funcionado a la perfección con un notable crecimiento.

-¿A lo mero macho, el Tratado de Libre Comercio con Salinas era la panacea anhelada? 

-Viene el Tratado de Libre Comercio con el presidente Salinas y después firmamos tratados comerciales con otras naciones, pero el màs importante con efectos prácticos lo constituía con Estados Unidos en donde tenemos el 80 por ciento del intercambio.

-¿Realmente en qué nos benefició el TLC?

-Eso hizo que, como país, en lugar de ser nada màs un mono exportador de petróleo, nos empezamos a convertir en una zona comercial mucho màs diversificada. Producimos coches. Exportamos cerveza y hasta le entramos al sector aeroespacial, así como en la industria electrónica y por supuesto, sin abandonar el turismo, la alimentación y artesanías.

-¿Por qué no creemos en nosotros mismos si somos capaces de todo eso?

-Pues esa es la parte en la que muchos mexicanos dicen que no ha pasado nada. Que me perdonen, pero sí ha pasado y muuucho.

-¿Por qué esa lamentable perdida de sensibilidad?

-Nos hemos vuelto un tanto insensibles o hasta indolentes hacia aquellos que se nos fueron quedando atrás, porque algunos en el mundo han avanzado muy rápido y otros no lo han hecho al mismo ritmo, creando grandes diferencias y enormes desigualdades y la brecha social se ha hecho mucho màs grande…

-¿El que se quedó, pues se quedó?

-Nooo, es decir, estamos en esa parte de la película. La otra…mmm, ¿Por qué no decirlo? No supimos resolver los problemas de inseguridad. No supimos resolver los problemas de desigualdad y hubo casos ofensivos de corrupción y por supuesto..¡¡La gente se hartó!!

-Continuará-