Derriban mitos de la cultura mexica y presentan otra historia a través de FUTURO

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CDMX.– Los mexicas no fueron un pueblo bárbaro, tampoco se asentaron en el Lago de Texcoco al ver un águila sobre un nopal, ésta no devoraba una serpiente y sigue sin probarse de dónde provenían, revela la nueva edición de la revista FUTURO que se edita desde Aguascalientes, México.

En su número 395 que este sábado se dio a conocer a través de sus plataformas, se destacan conclusiones del arqueólogo Eduardo Matos Moctezuma, doctor honoris causa por la Universidad Nacional que además ofreció una clase magistral como parte del ciclo “Grandes Maestros”, organizada por Cultura UNAM, con lo cual esta casa de estudios se suma al programa “México 500”, cuyo objetivo es reflexionar respecto a los sucesos que hace cinco siglos transformaron el devenir histórico de México-Tenochtitlan.

En sus páginas 11 y 12 se destaca lo expuesto por el fundador y director del Proyecto Templo Mayor en la primera de las tres clases que conforman el ciclo, señalándose que las fuentes históricas revelaron importantes hechos sobre la fundación de las ciudades mexicas que fueron admiradas por los españoles: Tenochitlan y Tlatelolco.

“Por lo general, muchos mitos de diversos pueblos se crean a partir de un hecho real, que es tan importante que entonces se mitifica. Lo que es combate entre hombres se convierte en lucha entre dioses”, comentó el ganador del Premio Nacional de Ciencias y Artes 2007.

Años antes de la fundación, en 1325, los mexicas provenían de un lugar llamado Aztlán, que en náhuatl significa “lugar de la blancura” o “de las garzas blancas”, el cual es presentado en la Tira de la peregrinación, documento mejor conocido como Códice Boturini, pero no se ha podido comprobar el sitio de origen, precisó Matos Moctezuma.

Recordó que: se ha dicho que los mexicas era un pueblo bárbaro, pero en realidad estaban bajo el control de otros pueblos, posiblemente del Tolteca, y ese carácter de tributario los hacía ver que no tenían muchos conocimientos.

“Seguramente al venir a menos el poderío Tolteca, ellos emprenden una búsqueda de un nuevo lugar y se dice que quien encabeza el grupo es su dios tutelar Huitzilopochtli, o el colibrí zurdo o de la izquierda, pero las fuentes indican que se iban asentando en diferentes lugares”, manifestó el profesor emérito del INAH.

Uno de esos es Coatepec, sitio donde dos de los barrios que formaban el grupo mayor entran en pugna por el poder: el de Huitzilopochtli y el de Coyolxauhqui; resulta triunfador el primero.

Posteriormente llegan a Chapultepec, donde tienen conflictos con los vecinos que los ven como advenedizos, entran en luchas entre un pueblo y otro. Finalmente, parten en busca de otro lugar, recordó el experto reconocido con la Orden de las Artes y las Letras por parte del gobierno francés.

“Tanto las crónicas, especialmente del siglo XVI, se entreveran o mezclan con el dato histórico y el mexica va a decir que se asienta donde vieron el símbolo que su dios Huitzilopochtli les indicó: el águila parada en el nopal, pero ese hecho jamás ocurrió”, enfatizó Matos Moctezuma.

FUTURO que dirige desde hace más de 22 años el comunicador aguascalentense José Isabel Vela Pérez, con trayectoria de 44 años en el medio periodístico, se asienta que la realidad es bien distinta a como la han planteado hasta ahora. https://issuu.com/revista-futuro/docs/futuro_395?fbclid=IwAR3n4ZG5I5JIKyY75DkRcuvwjQUNkeHGT8t7jsP-t0C44ruBdgHHL8gV_KA.

El historiador recordó: se ha dicho que los mexicas era un pueblo bárbaro, pero en realidad estaban bajo el control de otros pueblos, posiblemente del Tolteca, y ese carácter de tributario los hacía ver que no tenían muchos conocimientos.

“Seguramente al venir a menos el poderío Tolteca, ellos emprenden una búsqueda de un nuevo lugar y se dice que quien encabeza el grupo es su dios tutelar Huitzilopochtli, o el colibrí zurdo o de la izquierda, pero las fuentes indican que se iban asentando en diferentes lugares”, manifestó el profesor emérito del INAH.

Uno de esos es Coatepec, sitio donde dos de los barrios que formaban el grupo mayor entran en pugna por el poder: el de Huitzilopochtli y el de Coyolxauhqui; resulta triunfador el primero.

Posteriormente llegan a Chapultepec, donde tienen conflictos con los vecinos que los ven como advenedizos, entran en luchas entre un pueblo y otro. Finalmente, parten en busca de otro lugar, recordó el experto reconocido con la Orden de las Artes y las Letras por parte del gobierno francés.

“Tanto las crónicas, especialmente del siglo XVI, se entreveran o mezclan con el dato histórico y el mexica va a decir que se asienta donde vieron el símbolo que su dios Huitzilopochtli les indicó: el águila parada en el nopal, pero ese hecho jamás ocurrió”, enfatizó Matos Moctezuma.