Gobernadores de la Alianza federalista exigen trato justo, digno y equitativo

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  1. Andrés Manuel López Obrador Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos P R E S E N T E Distinguido ciudadano Presidente. –

Desde el inicio de la pandemia provocada por el COVID-19, los estados reunidos en la Alianza Federalista hemos desplegado el mayor de los esfuerzos para contener la expansión de los contagios, cuidar la salud y la vida de las personas y aminorar el impacto económico y social de esta enfermedad.

El Gobierno Federal ha contado con nuestra plena disposición para hacer cumplir las disposiciones de la autoridad sanitaria. Tomamos la iniciativa desde que se declaró la emergencia sanitaria y hemos asumido nuestra responsabilidad sin mezquindad ni sesgos ideológicos o políticos. En condiciones económicas y presupuestales adversas, y en plena transición al INSABI, nuestros sistemas locales de salud han ofrecido información, atención y cuidados a los ciudadanos, incluso en sustitución de la Federación.

La producción de la vacuna es una buena noticia para la humanidad. Nos permitirá superar esta crisis y recuperar gradualmente nuestra normalidad, siempre y cuando su aplicación se realice en condiciones justas, equitativas y responsables. La ética y la ley exigen que nadie saque provecho de la cura a una enfermedad que nos ha marcado como generación. Inmunizar a nuestra población es un deber público que no se debe subordinar jamás a intereses políticos o de coyuntura.

El Gobierno Federal ha decidido de forma unilateral centralizar la compra y distribución de la vacuna. Aunque no compartimos la decisión, reiteramos nuestra disposición a coordinar todas nuestras capacidades para garantizar el acceso universal y no discriminatorio de la vacuna. Pero lo que nunca aceptaremos es que ni siquiera se nos informe con claridad cuándo y en qué condiciones tendremos acceso a la vacuna.

La vacuna es un tema que no admite descalificaciones y, mucho menos, el vano y simplista recurso a la “politiquería” con el que usted responde a la genuina preocupación social. Nadie pretende politizar la enfermedad y mucho menos su cura. A ninguno de nosotros esta pandemia cayó como anillo al dedo para afianzar un proyecto político personal o partidista. Queremos saber qué nos toca hacer y cómo vamos a involucrar a la sociedad para que haga su parte. Queremos transparencia, información y reglas claras. La inmunización es un reto sin precedentes. Hay vidas humanas en riesgo. Nos debemos unir en el propósito de salvarlas. No se vale sacar tajada de la angustia y la desesperación de las personas.

No aceptamos que las personas de nuestros estados tengan que esperar más de 18 meses para ser vacunados. Por tanto, urgimos a concertar una estrategia nacional eficaz, incluyente y cooperativa.

Exigimos se convoque a la brevedad al Consejo de Salubridad General, autoridad constitucional máxima para normar, coordinar y ejecutar las acciones pertinentes para superar una enfermedad de esta naturaleza.

En particular, planteamos que dicho Consejo establezca el cronograma, las fases por población objetivo de aplicación, los criterios de distribución y reparto, los protocolos para la conservación en frío, las medidas para prevenir la especulación, captura o uso clientelar o electoral de la vacuna, así como las formas y modalidades de participación de los gobiernos locales y el sector privado. En pocas palabras, que el Consejo, en ejercicio de sus atribuciones, decida con transparencia y objetividad cómo y cuándo llegará la vacuna a cada mexicano

La salud es un derecho humano fundamental consagrado en la Constitución y que debe ser garantizado por el Estado. Su protección debe ser propósito de unidad nacional. Cuenta usted con los gobernadores de la Alianza Federalista. Presidente, déjese ayudar.