El coronavirus debe ser “una corrección que nos permita crecer”, dice Obispo

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En la Eucaristía con motivo de la peregrinación diocesana virtual al Santuario de Nuestra Señora de Luján, el Obispo de Nueve de Julio (Argentina), Mons. Torrado Mosconi, invitó a vivir la pandemia del coronavirus “como una corrección que nos permita crecer”.

En relación a las lecturas correspondientes al domingo 6 de septiembre que trataron la corrección fraterna, el Obispo de Nueve de Julio manifestó que “la corrección fraterna debe ser hecha con mucha humildad y prudencia. La corrección requiere y nos llama a ser humildes, tanto para recibirla como para hacerla a los demás”.

En ese sentido, Mons. Torrado invitó a vivir esta situación sanitaria “como una corrección que nos permita crecer. En efecto, si bien Dios no quiere el mal ni directa ni indirectamente, al permitir esta situación, sacará de ella un bien mayor. Por eso afirmó que ‘de esta pandemia debemos salir mejores personas y mejores cristianos’”.

El Obispo de Nueve de Julio recordó que el coronavirus “hizo caer en la cuenta de nuestra pequeñez y debilidad” e “hizo reconocer nuestra interdependencia con la humanidad toda, todos somos hermanos y debemos cuidarnos mutuamente”.

También recordó que se debe “cambiar nuestra relación con la creación toda” ya que “un mundo, que consume y destruye irresponsablemente los recursos naturales, se transforma en un mundo enfermo, en el cual no podemos pretender nosotros quedar sanos”.

Mons. Torrado dijo que las lecturas bíblicas también recuerdan la austeridad, porque “el materialismo nos ha absorbido y nos ha tenido aturdidos sin poder descubrir el valor del silencio, de lo espiritual, de la vida familiar, de la amistad y tantos otros valores que esperamos recuperar”.

El Obispo de Nueve de Julio dijo que si bien la peregrinación diocesana a la Virgen de Luján fue virtual, “nos hace sentir familia, comunidad, Iglesia y, poniéndonos en manos de María, se renueva la esperanza en estos tiempos difíciles”.

En ese sentido, pidió “dirigir nuestra mirada, recurrir a la intercesión y ponernos en las manos de la santísima Virgen María, quién como Madre nuestra que es, también nos corrige y nos cuida”.

Cada primer domingo de septiembre se realiza la peregrinación diocesana al Santuario de Nuestra Señora de Luján, pero en esta ocasión debido a la pandemia del coronavirus, ésta se llevó a cabo en forma virtual el 6 de septiembre.

La fiesta que llevó por lema “¡Madre salud de tu pueblo, abrázanos!” fue encabezada por distintas parroquias, instituciones, movimientos y grupos eclesiales.