JUSTICIA SIN BRILLO

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Por: Alberto Woolrich*

 

Un asunto jurídico importante es, hoy por hoy, el de Emilio Lozoya Austin, extraditado por España e impune hasta hoy por decisión expresa de la Fiscalía que lo imputa y emputa a todos los mexicanos, por la falta de entereza y congruencia para hacer justicia plena, absoluta, satisfactoria, brillante, pulcra, docta, no obstante que resultan evidentes y aberrantes las conductas deleznables cometidas por el Exdirector de Petróleos Mexicanos.

Pues bien, ese caso y esa causa llevan más el tinte de producir impunidad y no justicia y al parecer solo va a resplandecer esa vieja y enigmática madame a la que de manera absurda le pretenden llamar justicia.

Los dioses de nuestros antepasados, se avergüenzan de éste hecho, que ha permitido con evidente violación constitucional, no decretar la privativa de libertad a la delincuencia del poder político representada por Lozoya.

Un Fiscal senil y cansado, el señor Lic. Alejandro Gertz Manero, quien en afán de servir al ejecutivo, hace valer un principio de oportunidad, el cual lamentablemente se opone al PRINCIPIO DE LEGALIDAD. Ello únicamente lleva como objetivo desistirse de la acción penal para convertir al extraditado en testigo colaborador, acusador, protegido por esa Fiscalía, la cuál no desprende humo de buen derecho. El hacer de la fiscalía no denota que se busque la verdad histórica, premisa toral para encontrar el sustratum de los móviles criminógenos del activo en los ilícitos.

No sólo están en juego los terribles efectos económicos sufridos por ésta Nación, sino que la opinión pública nacional, incluyendo fifís, chairos y chafiretes, devienen expectantes para que se dicte la sentencia más justa que en derecho proceda que de alguna manera fortalezca la esperanza en la justicia mexicana.

Con se pacto de brindar impunidad a Lozoya se extingue la ley de la justicia, que aunque no es rápida ni expedita como debiera haber sido, cuando menos nos dejaba la fundada esperanza que se enmendara el yerro cometido.

 

Ojalá así sea.

 

LIC. ALBERTO WOOLRICH ORTÍZ

Presidente de la Academia de Derecho

Penal del Colegio de Abogados de México, A.C.