De la España por la vida, a la España por la muerte: Un recuento

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La presidenta de la Federación Española de Asociaciones Provida, Alicita Latorre, aseguró que este 5 de julio es el día más triste en España por el aniversario de las leyes del aborto en el país europeo.

“El 5 de julio es el día más triste de España, porque es el aniversario de las dos leyes de aborto que han acabado con dos millones de vidas humanas no nacidas y han dejado serias heridas en el alma y en el cuerpo de muchas mujeres, y también hombres”, indicó Latorre en una nota enviada a ACI Prensa.

“La muerte de los inocentes no es legítima, aunque sea legal, y este grito silencioso de los social y mediáticamente olvidados pesan en la conciencia de muchas personas y de España”, resaltó.

El 5 de julio de 1985 se aprobó la ley orgánica 9/1985 con la que se despenalizó el aborto para tres supuestos: riesgo para la salud física o psíquica de la mujer, violación y malformación del niño por nacer. Para el primer caso el aborto podía ser en cualquier momento, hasta la semana 12 en caso de violación y hasta la semana 22 en el tercer caso.

El 3 de marzo de 2010 se promulgó la ley 2/2010 de “salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo”. La ley entró en vigor el 5 de julio de ese año. Una de sus principales modificaciones fue que, en adelante, la mujer puede someterse al aborto hasta la semana 14 de manera libre y hasta la semana 22 en caso de “graves riesgos para la vida o la salud de la madre o el feto”.

En su nota, Latorre afirma que ante la tragedia del aborto “no miraremos hacia otro lado, ni ahogaremos grito silencioso. No dejaremos de luchar por una ley que proteja siempre a todos y cada uno, sin peros ni condiciones, ni dejaremos de ayudar a las madres que lo necesiten”.

“Es cierto que no podemos recuperar esas vidas, pero sí podemos evitar que se siga destrozando a los hijos en el vientre de su madre y convertir el arrepentimiento de muchos en motor de cambio, en instrumento para abrir los ojos y los corazones”, destacó.

“La vida de los que ya no están no puede olvidarse ni ignorarse. El holocausto silencioso de cada día, los negocios a costa de la vida y el dolor ajenos, deben terminar. La pérdida de una vida duele demasiado, nadie puede ocupar el hueco terrible que deja en nosotros y eso, hoy lo estamos viviendo en cada casa”.

“No bajemos los brazos aunque parezca todo perdido, porque no lo está. Muchos durante décadas no han dejado de luchar; nunca tan pocos hicieron tanto”, alentó la líder provida.

Tras agradecer a todos los que en estos años han luchado por la defensa de la vida, Alicia Latorre concluyó resaltando que “la historia puede cambiar su rumbo en cualquier momento, y en gran medida depende de nosotros”.