¿Dónde fue el hallazgo de la Virgen de Guadalupe reconocido por el Vaticano?

0
2180

Villa García, Zacatecas.– Ante el interés manifestado por la publicación del único hallazgo reconocido por el Vaticano de la Santísima Virgen de Guadalupe, con testimonios escritos y en vídeo, FUTURO se dio a la tarea de profundizar sobre este acontecimiento mundial para dar cuenta del lugar exacto donde sucedió el milagro que avalaron expertos en la materia y cómo lo viven los pobladores de la región y sus alrededores.

Frente a la parroquia donde se encuentra la imagen original, nos encontramos a un grupo de pobladores que conversaban sobre la banca de cantera que rodea al pequeño jardín.

Tras participar en la conversación, el escritor comentó que tenían un valioso tesoro del que poco conocían en el país, como tampoco en el extranjero, cuando toma la palabra don José Ramírez Vázquez, una persona de 90 años y respetada por la comunidad, cuando se nos preguntó si acaso habríamos ido al lugar del gran acontecimiento, y ante la respuesta de que no hubo tiempo en las anteriores visitas realizadas cuando se realizó el primero y segundo de los reportajes, con el apoyo entonces del cronista el profesor José Antonio Heredia Ojeda, se levantó auxiliado de su bordón y sin más, dijo “Vamos, yo lo llevó”.

Y abordamos en modesto vehículo pues la distancia sería de tres kilómetros, aproximadamente.

Presa El Capulín

Tras dejar la comunidad, llegamos por el fin al lugar conocido como “Presa El Capulín”, donde descansamos en sus gradas por algunos minutos, contándonos algunos de los acontecimientos de la citada presa, que allá por 1947 fue testigo de un hecho trágico al reventarse ésta. También alcanzó la comunidad de “Agua Gordita” y se recuerda que hubo algunos fallecidos y pérdidas considerables.

Unos 5 minutos más adelante, a bordo de su vehículo llegamos al lugar del acontecimiento, donde fue posible admirar que aquella modesta capilla de adobe, ahora habría sido ampliada por los propios ejidatarios del lugar hace unos 25 años.

Fue –y sigue siendo- una experiencia extraordinaria por el ambiente que se respira, pues aún permanecen algunos surcos donde el 14 de junio de 1715, don Diego González Hernández y su hijo Salvador, de 12 años, junto con su yerno Miguel Chiquito de la Montesa, encontraron esa raíz de encino en la que se plasmó la imagen de la Santísima Virgen de Guadalupe, y que mucho tiempo después llamarían Nuestra Señora de Guadalupe de Agostadero.

Como fue explicado en las anteriores publicaciones, los tres participaban en las labores del campo, cuando el arado se atoró y con todo y que animaban a la yunta de bueyes para que avanzaran sobre el surco, no pudieron hacerlo por la magnitud de dicha raíz que estaba a unos cuantos centímetros de la superficie de la tierra, pero que en principio no se veía, menos la punta del arado, por lo que tuvieron que parar y ver qué es lo que sucedía, para encontrarse con ella.

Ante ello, sorprendidos por tal hallazgo, don Diego mandó a su hijo por un machete para cortar la raíz de dicho encino y dejar intacta la imagen, explicación que detalla en uno de los vídeos el profesor Heredia Ojeda.

Otro ambiente en su alrededor

La capilla está rodeada por un profundo río e infinidad de grandes árboles, y se nos dice que cada 12 de enero se le celebra con una serie de acontecimientos, pues se quería respetar el 12 de diciembre que es la fecha principal de la aparición de la Virgen de Guadalupe, en  aquel 1531.

¿Dónde está la imagen original?

Ahora, como se ha explicado en nuestros reportajes anteriores, la imagen original de Santa María de Guadalupe se encuentra en la parroquia central, la cual luce majestuosa ahora en el mismo lugar en que antes fue el granero principal de la Hacienda, con una extraordinaria imagen de Jesús a un lado y en el otro, la Santísima Trinidad donde vemos al Hijo que parecía decir que le diésemos la seriedad debida al acontecimiento, con una mirada fija en quien lo observa y que parecieran tener vida, sin ignorar sin embargo que Dios está a un lado de nosotros, como un hecho innegable.