¿Hay derecho contra el Derecho?

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Desde Filomeno Mata 8

Mouris Salloum George*

La soberanía nacional reside en el pueblo.

Así lo consagra la mayoría de las Constituciones de los estados nacionales latinoamericanos desde el siglo XIX; doctrina de la que México es precursor.

Ese principio, ¿se ha respetado en Bolivia, donde la subcultura gorilista pasa por una nueva edición? Por supuesto que no.

Te lo digo, Juan, para que lo entiendas, Pedro. Un mensaje para los regímenes al sur del Río Bravo, frontera de México con el imperio.

El asunto nos plantea una cuestión mayor, ineludible: ¿Vale el Derecho formal, para este caso el Internacional, vis a vis con operaciones fácticas que se condensan en el golpe de Estado?

Al menos desde los ochenta, cuando Washington y Londres proclamaron la Revolución Conservadora, placenta de la globalización mercantilista, no pocos Estados periféricos han entregado su soberanía nacional en el altar del mercado.

La rendición de banderas soberanas, incluso las meramente autónomas, ha tenido como resultado, en una primera etapa, la implantación del Derecho Corporativo Global.

Vencidas las resistencias nacionales, en años recientes  se habla ya de un Nuevo Orden Feudal Mundial. ¿Quién lo ha decretado?

Sobran documentadas tesis que sostienen que, ese “nuevo orden”, ha sido diseñado y ejecutado a mansalva por las grandes corporaciones trasnacionales bancarias, financieras, industriales, comerciales e incluso culturales, que pregonan, desde sus metrópolis, al través de sus dominios científicos y tecnológico, la sociedad de la información.

No puede ser más cínica la ironía: El golpismo latinoamericano ha tenido como herramienta una sofisticada técnica de desinformación, con intencionalidad manipulativa, made in USA. Esa maquinaria infernal opera ya en México.

*Director General del Club de Periodistas de México, A.C.

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N.R. En la gráfica, con el representante de FUTURO en su reciente visita, en la que se dialogó sobre el futuro de los medios en nuestro país, y en particular de la aportación que los mismos deberán hacer para construir en unidad un mejor futuro para México. Agradecemos igualmente las facilidades otorgadas que nos permitirán mejorar aún más la calidad informativa que requiere la sociedad, y permitirnos adentrarnos a la revista “Voces del Periodista” -de la que es Director General- hacia el periodismo de investigación y con escritores de primera. De nuevo, gracias también por el reconocimiento a nuestra labor informativa.