Desde Culiacán, un acercamiento con la realidad

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A la 1:30 pm estaba Ovidio Guzmán comiendo en una carreta de mariscos, en la colonia Tierra Blanca, junto a 8 sicarios de su equipo, más su esposa. Y en dicha carreta había cinco familias más, con varios niños.

Llegó un equipo militar vestido de civil, disque especializado, de unos 50 elementos, y cerraron las calles y lo acorralaron en dicho negocio, Le piden se entregue sin poner resistencia.

Y cuentan los otros clientes que él gritaba: “no tiren, yo soy hombre no cobarde, hay familias y niños, no voy a oponer resistencia”.

Entonces se entrega al equipo y se lo llevan resguardado hacia la fiscalía, que se encuentra a unos 6 km de dicho establecimiento. En cuanto se lo llevan, se van detrás sus escoltas, pidiendo refuerzos a su gente.

En pocos minutos se llena de sicarios de los Guzmán afuera de la fiscalía, y tratan de negociar. Y se resguardan con el detenido en una sala blindada, mientras también esperan los refuerzos militares, y ahí se desata una balacera afuera de la fiscalía, que está situada en pleno desarrollo Tres Ríos, que es ahora casi el corazón de Culiacán, pues está rodeado de plazas, restaurantes, negocios, escuelas, etc..


Al ver que no estaba resultando la liberación, se van a una colonia donde viven puras familias de militares y amurallan el lugar con pura gente de Guzmán, y ponen a todos los reos amenazar de muerte a las familias con todo y niños.

Acercan dos pipas de gasolina y comienzan a amenazar a los civiles, aterrados, que si se llevan a Ovidio… ¡los van a quemar a todos!

Los narcos Se dan cuenta de que vienen apoyos militares de varios lados por carretera, y comienza la guerra. Los narcos piden refuerzos a toda su gente local.

Y de las serranías cercanas bajan la gente del Azul, del Mayo, los limones, los leones, los Avendaño, los Fernández , los isidros, los Herrera, los Payanes, los Quintero y otros muchos.

Todos los carteles tienen sus propios equipos armados y gente adicta, y comienzan a cerrar las entradas a Culiacán y las vialidades importantes de la ciudad.


Sigue la quema de camiones, trailers y pipas, y todos los punteros que andan en motos comienzan a asaltar por toda la ciudad a los que andan en camionetas. Los hacen irse caminando. Y en ese lapso de cuatro horas hubo más de 30 enfrentamientos con soldados y estatales en diferentes puntos de la ciudad.

Y difícilmente las fuerzan oficiales podían llegar a la fiscalía. Y el ejército ya no pudo llevarse a Ovidio pues estaba acorazado por sicarios todo el edificio de la fiscalía.
Como fue a las horas de pleno tráfico ciudadano, la sociedad estaba resguardada donde le tocó estar en el momento que se desataron las balaceras

Las líneas de teléfono saturadas, pues todos en el lugar que les tocó andaban averiguando dónde estaban sus familiares, y como todos coincidían en que cerca escuchaban balazos (porque fue literal en casi toda la ciudad) pues vino el caos y la psicosis total!!

Entonces llegaron refuerzos aéreos y más de 15 helicópteros volaban por la ciudad, disparando donde veían claramente que había convoys de sicarios en ciertos puntos, pero no tardaron mucho en irse, pues tumbaron un helicóptero con un misil, a la altura del poblado el Diez.

Fue ahí cuando las autoridades decidieron liberar a Ovidio, y como se lo llevaba su gente a resguardar a algún lugar seguro para ellos, de nuevo comenzaron balaceras por toda la ciudad, ya nomás para distraer la dirección de hacia donde se lo llevaban,
Y todavía a media noche se seguían escuchando balaceras en puntos diferentes de la ciudad, pues la balacera duró alrededor de 11 horas, con dos momentos de alta intensidad, el primero cuando rodearon la fiscalía y cerraron puentes y entradas de toda la ciudad. Y que fueron como cinco horas de balazos en la zona más transitada de Culiacán.


El otro momento fue cuando lo liberaron, otras seis horas de balaceras para la distracción.
Todavía ahorita, a las 7 am del viernes, se siguieron escuchando esporádicamente balazos en diferentes zonas, pero ya muy a lo largo. Sigue la ciudad casi desierta, pues ya comenzó a salir uno que otro carro y ya están sobre volando de menos dos helicópteros la ciudad.
Para la sociedad en general nos da la sensación que hubo nula inteligencia en la intención de atraparlo, pues no estaban preparados ni para retirarlo de la ciudad a tiempo, ni hubo lis refuerzos necesarios listos.

Un grave error que puso a toda la ciudad en riesgo total.

El gobierno sabe perfectamente cómo hacerle cuando en verdad quieren agarrar a alguien: usan tácticas muy sopresivas y están preparados para todos los escenarios y con muchos refuerzos, pero nada parecido a lo que hicieron. Y menos que lo quisieron hacer en el justo lugar donde ellos tienen cerca todo su equipo, por eso los narcos atendieron el llamado inmediato de refuerzos, y con mucha más eficacia, oportunidad y rapidez que el gobierno.

Lo que se sabe es de tres civiles muertos por balas perdidas y 13 civiles heridos.

Más siete solados muertos y cinco policías muertos y 13 agentes heridos.

Y cuatro sicarios muertos, y di hay heridos, no se sabe, pues a todos se los llevaron.
Obviamente aprochando la fragilidad de las autoridades en el penal, con un tanque tumbaron un muro y el Narco pudo liberar a 53 reos de la más alta peligrosidad.

Muy triste y aterradora situación, por donde se le busque.
Es el absoluto fracaso del Pejelopochtli con sus Armas: fuchi, guácala y acusar con madres y abuelas. Patético? No. Apocalíptico.