Adolescentes y jóvenes de #Aguascalientes, México “entre la espada y la pared” ante arbitrarias detenciones

0
1031

*Miles de familias viven “un infierno” ante las diarias arbitrariedades de los uniformados y la situación de adicción de los hijos que muchos se dedican a robar para drogarse

Entre la espada y la pared se encuentran miles de adolescentes, jóvenes y aún adultos, entre éstos también mujeres, que en #Aguascalientes, México son víctimas de la criminalización que emplean los cuerpos de seguridad, particularmente la policía municipal, que a diario son detenidos por supuestas faltas administrativas y que suman más de 35.000 de un total de 37,500 detenciones en lo que va del 2019.

Los propios familiares se encuentran más que confundidos y se muestran impotentes, porque no tienen a dónde acudir, toda vez que los centros de rehabilitación que ahora suman más de 100, de 15 había hace algunos años, se encuentran saturados, y las instituciones oficiales del área fueron rebasadas desde 2018, amén de no contar con el presupuesto que esta semana originó el despido de más especialistas de los centros “Agua Clara” y “Agua Viva”, particularmente de éste último.

Los psicólogos y psicólogas habrían denunciado a FUTURO que llevaban más de 4 meses sin recibir su salario; finalmente, se les otorgó después de una serie de gestiones y ahora bajo otra modalidad que los mantiene en la incertidumbre laboral, sin su base respectiva, “por lo que es doble discurso el que maneja el Gobierno porque todo le interesa, menos la situación de miles de familias que enfrentan a diario este infierno” provocado por el mismo sistema de Gobierno.

Para el regidor independiente, Mauricio González López, no es de dudarse que la policía municipal busca “criminalizar” a tantos adolescentes y jóvenes violándose permanentemente sus derechos humanos, a ojos vistos de las autoridades e instancias respectivas, según declaró a este medio.

“Es inadmisible lo que le hacen a nuestras familias los policías municipales, quienes sin explicación alguna suben a diario a decenas de muchachos porque andan en la calle o salen de trabajar”, diría a un medio local electrónico una madre de familia de la colonia Insurgentes, apenas este sábado 6 de julio.

Este domingo FUTURO visitó por la mañana dicha colonia para verificar lo dicho, y encontramos:

A las 8 con 22 minutos, sobre la avenida Convención de dicha colonia, a la altura de la calle Gabriel Leyva, llegan tres patrullas, una de ellas con varios detenidos a bordo de la primera que hacía su aparición. Inmediatamente se bajan los uniformados y se dirigen a un puesto de jugos, donde se encontraban sentados algunos jóvenes en espera de recibir un preparado “para la cruda”, se dirigen hacia uno de ellos y lo hacen que camine unos metros, e instantes después le ordenan subirse a la patrulla.

Luego, voltean a ver a la otra esquina, y en presencia de quienes compraban tacos de carne de res, y le indican a otro que también quedaría detenido “por sospechoso”, éste, al parecer es pintor que estaba enfrente de tal negocio junto a un vendedor de agua miel, en la esquina donde es una carnicería. Son las 8 con 25 minutos, y enfilan rumbo a la Leyva.

Cinco minutos antes de las 9 de la mañana, pasan las tres patrullas sobre la referida avenida de la Insurgentes “Las Huertas”, y la gente que estaba en el establecimiento de Liconsa, observan que la patrulla 335 B2, ya iba llena de detenidos, entre ellos dos mujeres, una segunda, con menos detenidos y una tercera se observó vacía.

La versión de los testigos es que son detenciones arbitrarias, que en su mayoría son “conocidos jóvenes que hicieron raterillos para comprar droga, lo que aquí hacen casi todos; la gente ya conoce a muchos de ellos”.

“Estas son las opciones que les ofrece el Gobierno al permitir el mayor consumo de droga, sobre todo de cristal, nunca antes visto; los chavos se dedican a robar porque ya están enviciados. No hay mucho qué hacer ya, ni a donde llevarlos”, fue la opinión de una madre de familia que dijo que su hijo también se volvió adicto porque la primera vez que lo detuvieron, lo acusaron de consumir droga y robar, cuando que venía de trabajar de Expoplaza ya muy noche”, aseveró.

Por último denunciaron que los uniformados no entienden ni reciben explicaciones, y cuando alguien les reclama, los amenazan y los suben también a las patrullas justificándose en el programa “Barrio Seguro”.