Benito Juárez, Asesino de Indígenas y Máximo Traidor

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Para Execrar el Culto Masónico del 21 de Marzo

 Por: Juan Bosco Abascal Carranza.

Nos cuenta Don Lorenzo Meyer, ideólogo de izquierda moderada, en el Diario Reforma de 1992 uno de los principales crímenes de Benito Juárez, si bien no el peor de todos: (Recurro a una firma no católica para no ser acusado de parcial).

“Contra lo que parece suponer la ‘Historia Oficial”’, el significado de Juárez en materia indígena es, cuando menos, una gran mentira.

“Es verdad que Juárez era indígena y que tomó algunas medidas para que las leyes de desamortización efectivamente beneficiaran a los indígenas, y que, además, acabó con el tráfico de indios mayas a Cuba, en donde eran vendidos como esclavos.

“Pero resulta que la moneda juarista tiene dos caras, pues, casi siempre, la política liberal que él puso en marcha afectó muy negativamente a la propiedad comunal de todos los grupos étnicos. Además, cuando las tensiones sociales explotaron y los indígenas se rebelaron, la represión más brutal fue siempre el instrumento preferido del gobierno encabezado por Juárez.

“¿Ejemplos? Sobran, pero aquí va uno sólo: la matanza en Bácum de febrero de 1868, cuando más de 600 indios yaquis y mayos, en rebeldía por la defensa de sus tierras, fueron encerrados por el Ejército en una iglesia y luego, con el uso del fuego de la artillería, el edificio fue destruido e incendiado a cañonazos, y casi todos los ocupantes, indígenas desarmados, murieron calcinados. Las tierras fueron repartidas entre amigos de Benito Juárez, estratégicamente colocados en el gabinete presidencial.

“Al conocer la noticia de la matanza por un parte del jefe militar, el Presidente Juárez sólo se preocupó porque se les pagaran los haberes al comandante de las fuerzas del gobierno y a las tropas asesinas.

“En fin, que en esa época una buena parte de los líderes de rebeliones indígenas y campesinas, como Manuel Lozada en Nayarit y Julio López en Chalco, terminaron fusilados, por órdenes de Juárez.

“Obviamente, hubiera sido mejor que el símbolo que presidió en la época de Zedillo la firma de la iniciativa supuestamente en favor de los indígenas, hubiese sido otro, en vez de Juárez, multi asesino.

“El problema en el símbolo que presidió la firma de la iniciativa de ley zedillista, ¿fue resultado de la premeditación o de la falta de conocimiento histórico del problema indígena?
“En realidad, en política y con gran frecuencia, el hombre de acción no tiene ni el tiempo ni la vocación para empaparse del conocimiento que requieren sus acciones ¬–incluidas las simbólicas–, para tener éxito, pero justamente para ello están los asesores y el gran conocimiento que el mundo académico –el propio y el extranjero– ha acumulado sobre prácticamente todos los problemas sociales relevantes de nuestro país y del mundo.”

¿Por qué seguimos los mexicanos obligados a rendirle culto a un masón del máximo nivel, multi asesino inexorable? La respuesta está en la ausencia de la Ética, derivado del odio milenario que la Masonería profesa no sólo contra la Iglesia católica, sino contra Dios, el verdadero Dios,.. Porque aunque ellos, los masones, se digan creyentes y respetuosos de todos los “cultos”, es realidad no necesitan creer en Dios, porque cada uno de ellos se declara “dios”, y además el verdadero “Gran Arquitecto del Universo” no es Dios, sino Lucifer. 

En México, gracias a Juárez, fue borrada la ética de la instrucción pública, so pretexto de laicismo. Que no se quejen los políticos de hoy, ni los intelectuales, ni los periodistas, ni la gente en general, de esta brutal realidad, que consiste en el regreso de Huichilobos –el sanguinario Huitzilopochtli– al altar de la Patria Mexicana. 


Porque intencionalmente se borró de la mente, del alma y del corazón de millones de niños, por varias generaciones, cuando menos desde Juárez, la certeza de que la Ética es esa parte de la Filosofía que estudia la bondad o la maldad, el acierto o el error de nuestros actos, en función de nuestro Último Fin: el conocimiento y la posesión absolutos de la Verdad, del Bien y del Ser Absolutos, dentro del marco de la Inmortalidad Humana.


Siendo como ha sido perpetuado el culto diabólico y masónico a Benito Juárez, resultaría muy natural que el título del presente artículo llame la atención, y peor aún cuando recién se ha celebrado un aniversario más de su nacimiento.

Las Grandes Traiciones de Juárez” es el título de un interesante libro de la autoría de Celerino Salmerón cuya primera edición apareció en 1960. Para 1986 ya llevaba diez ediciones y más de treinta mil ejemplares vendidos. En seguida y de una manera breve por falta de espacio se transcriben lo que el autor considera diez falsedades sobre el mito de Juárez. También consideraré muy profundamente el título de otro libro, este de mi padre: “Juárez Marxista”.