El P. Ricardo Nieves y su gran aliado, el “Señor de las Angustias” en México

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A poco más de 26 años de su fallecimiento físico “el Padre Nieves” sigue dando mucho de qué hablar, tal vez más ahora que antes, porque se le acreditan incontables “milagros” de toda naturaleza para los católicos, incluso para los no creyentes que ahora ya lo son, tanto de México como del extranjero, personaje identificado de manera especial con los migrantes por ser a quienes servía –y lo sigue haciendo- de manera preferencial.

Se enfocó siempre en la educación de los niños en cuanto a lo espiritual, y atendió con esmero a los sectores más vulnerables de la población, pero acudió siempre al llamado de auxilio espiritual de las familias.

Una de las expresiones eran: “recuerda Satanás, no induzcas a cosas vanas; bebe tu propia ponzoña”.

Observa su templo

Lo que muchos no saben, es que su vida estuvo siempre ligada con el “Señor de las Angustias” en un municipio conocido como “Rincón de Romos”, en Aguascalientes, México, a quien seguido le pedía: “Señor de las Angustias, presente en la Eucaristía, bendice mis manos, fortalece mi alma…”.

Nació un 3 de abril de 1920 en Aguascalientes, y desde sus primeros años de vida mostró una clara devoción sacerdotal, dando su primera misa en la parroquia de El Encino el 1 de agosto de 1945.

Trascendió que llegaban a él hasta mil cartas mensuales en agradecimiento a los favores recibidos, y en la capilla de San José o capilla del Padre Nieves, donde descansas sus restos mortales, recibe miles de visitantes especialmente durante las fiestas del 3 de abril al 10 de septiembre. Falleció en 1992.

Además de la gran obra espiritual, acondicionó y amuebló hasta 35 capillas.

Claridoso “y mal hablado”

El editor de FUTURO tuvo la oportunidad de saludarlo, platicar con él algunas veces, y era demasiado renuente a que le tomaran algunas imágenes, pues al decirle que se iba con la representación de los periódicos El Heraldo en alguna ocasión, y del Sol del Centro, en dos posteriores, decía: “a mí no me gustan los chismes, ni que hablen bien de mí, yo tengo quien me cuida, y tú también, pero aún no lo entiendes. Todos tenemos a Jesús y a la Virgen María de nuestro lado…”.

Y es que en alguna ocasión se le preguntó que cómo se sentía después de ciertos incidentes de los que nunca quiso ahondar. Y es que el entonces reportero local y ahora editor de esta publicación investigó que más de alguna ocasión quisieron asesinarlo por supuestas represalias de “alguien” que se sintió ofendido porque el padre Ricardo Nieves Barba le echó en cara “algunos pecados”, presuntamente sobre infidelidad. Conocimos acerca de ese “personaje” que tenía un establecimiento comercial sobre la calle 5 de Mayo, a unos metros del templo del Sagrado Corazón de Jesús, y nunca nos dieron razón para confirmar o desmentir tal aseveración de otras personas cercanas al fallecido padre Nieves.

Nunca se dieron pormenores de quienes pretendían asesinarlo poniéndole “un cuatro” pero fue porque le dijeron que se trataba de un enfermo grave que lo necesitaba; insistió en perdonarlos.

Hace 30 años, aproximadamente, atendía a las personas en su domicilio particular, era una casa modesta que llega a la Plaza Principal de Rincón de Romos, en la acera del lado izquierdo, en ese sentido. Los atendía sentado sobre una silla en el pasillo de la entrada, pero no eran 15 ni 20, tal vez hasta 50 y en ocasiones hasta 100 que se sentaban sobre la banqueta de ambos lados, con niños y ancianos enfermos de todo tipo, también muchos estudiantes.

El rosario, la principal arma

Al ver salir a las personas, lo primero que se les veía en sus manos era un rosario.

Se ha considerado por siglos la principal arma en contra del demonio, más ahora que la sociedad se ha vuelto más vulnerable.

La gente cercana lo recuerda también como un sacerdote “bien claridoso y mal hablado”. No faltaba a quien le diera unos coscorrones cuando se trataba de errores graves, de pecados “de primer nivel” y explicaba la forma en que el cristiano se alejaba de Dios, y no al revés.

Cuando les dejaba de penitencia o recomendación rezar el rosario durante varias semanas o meses, era porque el caso no era tan sencillo, porque el diablo se había adentrado en el interior de las personas, causándole confusión, tristeza, desesperación, mal humor, depresión e ideas de suicidio que “todo eso viene del diablo”.

Bien respetuoso también cuando llegó a una ceremonia don Rafael Muñoz Núñez, en su calidad de Obispo de Aguascalientes, quien sonriente le destacaría el gran esfuerzo y entrega que en favor de la Iglesia realizaba –y lo sigue haciendo- el padre Ricardo Nieves, a quien se le atribuyen tantos milagros que ha sido necesario poner un espacio en una de las paredes del templo de San José, a unos metros de donde, en los últimos años, atendía a cientos de personas sentado en una de sus sillas preferidas, justo donde está su fotografía ahora.