Primero informarse antes de especular sobre abusos sexuales en la Iglesia

0
384

DESDE ROMA

“Ataque injusto” contra el Papa: 7 claves de la carta de Ouellet a Viganò

Por: Ary Waldir Ramos Díaz | Oct 08, 2018               

Francisco conocía la situación de McCarrick? , ¿Papa Benedicto XVI impartió una sanción al cardenal McCarrick que Francisco desacató? ¿Por qué el card. Ouellet, con autorización del Papa, responde a Viganò?, entre las cuestiones a las que responde

El cardenal Marc Ouellet manifestó que el ataque “injusto” contra el Papa Francisco es un “montaje político carente de fundamento real”. Lo hizo al referirse a las acusaciones que sostienen que Papa Bergoglio conocía desde el 23 de junio 2013 las denuncias por abuso sexual contra el excardenal Theodore McCarrick.

El jefe de los obispos en el Vaticano escribe una carta severa y franca dirigida a acallar el ataque de monseñor Viganò contra el Papa firmada en el día de la fiesta de la Señora del Santo Rosario, 7 de octubre de 2018. Una misiva que se publica casi al unísono con el llamamiento de Francisco a los católicos del mundo a rezar el Rosario en octubre y a San Miguel para rechazar los ataques del diablo contra la Iglesia.

Presentamos siete puntos clave presentes en la carta abierta del cardenal Ouellet al exnuncio en Estados Unidos, el arzobispo Carlo Maria Viganò, de 77 años, quien acusó públicamente al Papa de desconocer una presunta orden de Benedicto XVI contra McCarrick para que se retirara a vida privada y llegó a pedir la renuncia del Sucesor de Pedro.

Diversos sectores de la opinión pública estadounidense se preguntan aún si las acusaciones de encubrimiento contra el Papa son verdaderas y, como algunos observadores han hecho notar, la carta de Ouellet llega a ritmo sosegado respecto al vendaval mediático desatado por Viganò. Además porque sus tesis eran débiles.

1. ¿Francisco conocía la situación de McCarrick?  “No, acusación increíble e inverosímil”

El prefecto de la Congregación para los Obispos respondió a Viganò sobre el caso McCarrick, argumentando que “francamente” acusar “al Papa Francisco de haber encubierto con conocimiento de causa a este presunto depredador sexual y, por consiguiente, de ser cómplice de la corrupción que hace estragos en la Iglesia hasta el punto de llegar a hacerle indigno de proseguir su reforma como primer pastor de la Iglesia, me resulta desde todo punto de vista increíble e inverosímil”.

2.  ¿Fue el Papa Francisco quien hizo ascender a McCarrick en la jerarquía eclesial?  – No, ni siquiera era Pontífice

“Francisco no ha tenido nada que ver con las promociones de McCarrick en Nueva York, Metuchen, Newark y Washington. Él lo destituyó de su dignidad de Cardenal tan pronto como apareció una acusación creíble de abuso de menores. Jamás le he escuchado hacer alusión a ese supuesto gran consejero de su pontificado para los nombramientos en América, cuando el Papa no esconde la confianza que concede a algunos prelados. Intuyo que estos no son de tu preferencia ni de la de los amigos que sostienen tu interpretación de los hechos. ¡Pero encuentro aberrante que te aproveches del escándalo de los abusos sexuales en Estados Unidos para infligir a la autoridad moral de tu superior, el Sumo Pontífice, un golpe inaudito e inmerecido!”.

3. ¿Papa Benedicto XVI impartió una sanción al cardenal McCarrick que Francisco canceló?  No, Francisco lo consideraba simplemente un obispo en retiro y anciano

Ouellet desarma las acusaciones de Viganò. Las reuniones en las cuales dijo haber informado al Papa Bergoglio sobre los comportamientos incoherentes de McCarrick y presuntas sanciones impuestas por Benedicto XVI y canceladas por Francisco en beneficio del ex arzobispo de Washington y que revelarían según su acusador complicidad y encubrimiento también desde las altas jerarquías de la Curia Romana, parecerían veneno ideológico contra el pontificado.

Sobre el hecho, puntual marcado en la carta de Viganò: ¿Había una sanción de Benedicto XVI?: “Tú dices haber informado al Papa Francisco el 23 de junio de 2013 sobre el caso McCarrick durante la audiencia que te concedió, a ti y a otros muchos representantes pontificios con quienes ese día se encontraba por primera vez. Imagino la enorme cantidad de información tanto verbal como escrita que tuvo que recoger en aquella ocasión acerca de tantas personas y situaciones. Dudo seriamente de que a McCarrick le interesara hasta el punto que tú querrías hacer creer, puesto que era un Arzobispo emérito de 82 años y sin encargo alguno desde hacía siete años. Además, las instrucciones escritas que preparó para ti la Congregación para los Obispos cuando iniciaste tu servicio en 2011, no decían nada sobre McCarrick, sino que te informé oralmente sobre su situación de Obispo emérito que debía obedecer a ciertas condiciones y restricciones, a causa de rumores sobre su comportamiento en el pasado”.

4. ¿Qué dicen los archivos sobre las sanciones decretadas por el Papa Benedicto XVI a McCarrick? – En 2006 hubo simplemente una exhortación a no viajar y a no hacer apariciones públicas. Ni BXVI o Francisco han llevado una audiencia sobre McCarrick.

“Desde el 30 de junio de 2010 que soy prefecto de esta Congregación, jamás he llevado a audiencia ante el Papa Benedicto XVI o el Papa Francisco el caso McCarrick, salvo en los días después de su decadencia del Colegio de Cardenales. El ex-cardenal, jubilado en mayo de 2006, fue exhortado a no viajar y a no hacer apariciones públicas a fin de no provocar más rumores como los que circulaban sobre él.

Es falso presentar las medidas tomadas en relación a él como «sanciones» decretadas por el Papa Benedicto XVI y anuladas por el Papa Francisco. Tras una revisión de los archivos, constato que no hay documentos al respecto firmados por uno u otro Papa, ni nota de audiencia de mi predecesor el Cardenal Giovanni Battista Re, que dieran el mandato de obligar al Arzobispo emérito McCarrick al silencio y a la vida privada con el rigor de penas canónicas.

La razón es que no se disponía entonces, a diferencia de hoy, de pruebas suficientes de su presunta culpabilidad. De ahí la posición de la Congregación, inspirada por la prudencia, y las cartas de mi predecesor y las mías propias en las que se le exhortaba, a través de los Nuncios Apostólicos Pietro Sambi y tu persona, a un estilo de vida discreto de oración y penitencia por su propio bien y el de la Iglesia.

Su caso hubiera merecido nuevas medidas disciplinares si la Nunciatura en Washington o cualquier otra fuente nos hubiese proporcionado elementos recientes y decisivos sobre su comportamiento. Espero que, por respeto a las víctimas y la necesidad de justicia, la investigación que está en curso en Estados Unidos y en la Curia romana nos proporcione un análisis crítico y global de los procedimientos y circunstancias de este doloroso caso para evitar que se reproduzca en el futuro”.

5. ¿Cómo fue posible que McCarrick haya sido promovido varias veces hasta ocupar las más altas funciones? – La información de la que se dispone en ese momento preciso no es infalible

En el año 2000, el Papa Juan Pablo II lo nombró obispo en Washington y el año siguiente lo crea Cardenal. En ese caso, Ouellet explica que las informaciones a disposición en ese momento no eran suficientes. Quizás por eso, el Papa Francisco en la comunicación del sábado 6 de octubre, asegura que en los archivos sobre McCarrick se podrían descubrir elementos que no corresponden a las nuevas medidas actuales para prevenir estas situaciones, pero que seguirá adelante en honor a la trasparencia.

Ouellet afirma por su parte: “Yo mismo estoy muy sorprendido de esto, y reconozco fallos en el proceso de selección que se ha llevado a cabo en su caso. Pero sin entrar aquí en detalles, se debe comprender que las decisiones tomadas por el Soberano Pontífice se apoyan en la información de la que se dispone en ese momento preciso, y que son objeto de un juicio prudencial que no es infalible.

Me parece injusto llegar a la conclusión de que hubo corrupción en las personas encargadas del discernimiento previo, aunque, en el caso que nos ocupa, ciertos indicios que aparecen en los testimonios hubiesen debido ser examinados más a fondo. El prelado involucrado supo defenderse muy hábilmente de las dudas levantadas sobre él.

Por otra parte, el hecho de que pueda haber en el Vaticano personas que practican y sostienen comportamientos contrarios a los valores del Evangelio en materia de sexualidad, no nos autoriza a generalizar y a declarar indignos y cómplices a este tal y a este otro tal, e incluso al mismo Santo Padre. ¿Acaso no deben los ministros de la verdad guardarse ante todo de la calumnia y de la difamación?”.

6. ¿Por qué el card. Ouellet, con autorización del Papa, responde a Viganò? –  Si, porque fue él llamado en causa por Viganò como jefe de los obispos en el mundo.

El cardenal Ouellet había sido nombrado por Viganò como prelado informado de lo que había detrás de este caso y de la vida corrupta del ex cardenal McCarrick en la última misiva incendiaria del ex Nuncio, Viganó, del 28 de septiembre de 2018:  “Ni el papa, ni ninguno de los cardenales en Roma han negado los hechos que afirmé en mi testimonio (memorándum de 11 páginas, 26 agosto 2018). ‘Qui tacet consentit‘ seguramente se aplica aquí, ya que si niegan mi testimonio, solo tienen que decirlo y proporcionar documentación para respaldar esa negación”, afirmó.

Viganò en esa segunda carta incendiaria contra Francisco desafió al Vaticano a decir lo que sabía sobre el escándalo, de hecho, el sábado 6 de octubre, hubo una respuesta oficial por parte de papa Francisco a través de la oficina de Prensa de la Santa Sede donde da plena disponibilidad a una investigación profunda y promete resultados al respecto.

7. ¿Francisco está o no comprometido contra los abusos y el clericalismo? – Si, nadie lo puede negar, es el Papa que más ha hecho al respecto, sigue el Evangelio y en continuidad con Benedicto XVI

Lo cierto es que analistas internacionales consideran que Francisco está consiguiendo lo que otros pontífices no lograron, es decir enfrentarse a la crisis más seria para el catolicismo desde probablemente la Reforma protestante. Continua la obra iniciada por papa Benedicto XVI que en su momento hizo cambios y dejo una plataforma anti abusos ¿Logrará papa Bergoglio darle vuelta a la crisis de los abusos convirtiéndola en una oportunidad para ‘reconstruir la Casa del Señor’, como en la visión mística tenida por San Francisco de Asís, cuyo santo ha inspirado este pontificado?

El cardenal Ouellet afirma sobre la integridad del Papa: “Si el Papa no fuera un hombre de oración, si estuviera apegado al dinero, si favoreciera a los ricos a costa de los pobres, si no demostrara una energía infatigable para acoger todas las miserias y dar el consuelo generoso de su palabra y de sus gestos, si no multiplicara todos los medios posibles para anunciar y comunicar la alegría del Evangelio a todos y a todas, en la Iglesia y más allá de sus fronteras visibles; si no tendiera la mano a las familias, a los ancianos abandonados, a los enfermos de alma y cuerpo y, sobre todo, a los jóvenes en busca de la felicidad; se podría tal vez, según tu parecer, preferir a otro que adoptase actitudes diplomáticas y políticas diversas, pero yo no puedo poner en tela de juicio su integridad personal, su consagración a la misión y, sobre todo, el carisma y la paz que le habitan, por la gracia de Dios y la fuerza del Resucitado”.