San Bartolomé y la firmeza de la fe en Jesús

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Uno de los santos que más pueden interesar a los dermatólogos es San Bartolomé, un apóstol que fue martirizado por el doloroso método de arrancarle íntegramente la piel de todo el cuerpo.

Bartolomé, también llamado Nathanael, fue uno de los apóstoles de Jesús. Su nombre (en griego Βαρθολομαίος) procede del patronímico arameo bar-Tôlmay, “hijo de Tôlmay” o “hijo de Ptolomeo”. Es mencionado en los tres evangelios sinópticos, siempre en compañía de Felipe (Mateo 10:3; Marcos 3:18; Lucas 6:14). En el Evangelio de Juan no aparece con el nombre de Bartolomé, aunque sí con el de Nathanael, siendo uno de los discípulos a los que se apareció Jesús en el Mar de Tiberíades tras su resurrección (Juan 21:2). También fue uno de los testigos de la Ascensión de Jesús (Hechos 1:13)

El martirio y muerte de San Bartolomé se atribuyen a Astiages, rey de Armenia y hermano del rey Polimio a quien el apóstol había convertido al cristianismo. Los sacerdotes de los templos paganos, alarmados porque las numerosas conversiones al cristianismo que causaban las prédicas de Bartolomé los estaban dejando sin seguidores, protestaron ante el rey Astiages. El monarca mandó llevar al apóstol a su presencia y le ordenó que adorara a sus ídolos, tal como había hecho antes con su hermano. Bartolomé se negó, y el rey ordenó que fuera desollado vivo en su presencia, y cuando ya estaba casi muerto lo hizo decapitar.

Iconográficamente se suele representar al santo en el momento de su martirio. Según la tradición fue desollado mientras permanecía sobre un potro o atado a un árbol. El apóstol suele estar rodeado de sus torturadores, que proceden a arrancarle la piel con un cuchillo de peletero o curtidor.

En algunas ocasiones también se le representa llevando a un diablo atado con una cadena, ya que según la tradición expulsó a un diablo del interior de una estatua de un ídolo que tenía la falsa reputación de curar enfermedades y en la que en realidad se escondía un demonio.

 

Bartolomé es mencionado en tres de los Evangelios sinópticos (Mateo 10:3; Marcos 3:18; Lucas 6:14) siempre en compañía de Felipe, y en los Hechos de los Apóstoles (1:13) donde se hace presente en Pentecostés.

En el Evangelio de Juan, donde no aparece con el nombre de Bartolomé, muchos eruditos lo han identificado con Nathanael (que significa “regalo de Dios”), que también aparece siempre con Felipe.

Este Santo nació en Caná de Galilea y fue llamado por Jesús a través de Felipe para ser su apóstol (Juan 1, 45-51). También fue uno de los discípulos a los que Jesús se apareció en el mar de Galilea después de su resurrección (Juan 21:2).

Según una tradición recogida por el llamado “padre de la historia de la Iglesia”, Eusebio de Cesarea, Bartolomé marchó a predicar el evangelio a la India, donde dejó una copia del Evangelio de Mateo en arameo.